🗓️ Semana 03
Especificación de necesidades

Encuestas Sociales para Contextos Diversos

viernes 21 de agosto de 2026

Antes de la primera pregunta

Un encargo típico

Imaginen que entran a trabajar a un ministerio, una consultora o un centro de estudios, y reciben este correo:

“Necesitamos una encuesta nacional sobre la caida en la tasa de natalidad

Casi ninguna encuesta nace de una pregunta de investigación pulida. Nace de una demanda —vaga, urgente, escrita en el lenguaje de quien la necesita, no del que la va a medir.

La pregunta de hoy: ¿qué hay que hacer entre ese correo y el primer cuestionario? En ese trabajo —previo al terreno y a los datos— se juega buena parte de la calidad de la encuesta.

La primera estación del ciclo

La semana pasada vimos dos mapas: el TSE (las fuentes de error) y el GSBPM (el proceso de producción). Hoy entramos a la fase 1 del GSBPM: especificar necesidades.

Antes de diseñar una muestra o redactar una pregunta, alguien debe responder con precisión:

qué información se necesita, para quién, para qué decisión, con qué calidad — y, antes que nada, si una encuesta nueva es realmente la respuesta.

El Handbook de encuestas de hogares de la ONU (2026) organiza esta fase en torno a tres preguntas encadenadas:

Necesidad (¿qué se demanda?) → Alcance (¿qué encuesta lo resuelve?) → Financiamiento (¿se puede pagar?).

Demanda, pregunta y objetivo

Tres niveles que no son lo mismo

El primer trabajo metodológico es traducir entre tres registros que se confunden con facilidad:

Nivel Qué expresa Ejemplo
Demanda de información una necesidad institucional o práctica “necesitamos medir pobreza para orientar política social”
Pregunta de investigación una pregunta analítica o explicativa “¿qué factores explican la persistencia de la pobreza multidimensional?”
Objetivo estadístico un producto medible: población, concepto, dominio y precisión “estimar la proporción de personas en pobreza por ingresos y multidimensional, por región y grupo de población”

Una encuesta puede alimentar muchas preguntas de investigación, pero su diseño se ordena alrededor de objetivos estadísticos.

Traducir una demanda en decisiones metodológicas

La primera tarea es convertir una demanda en una serie de decisiones:

  1. Demanda: “necesitamos datos sobre X”.
  2. Usuarios: quién usará la información y para qué decisión.
  3. Conceptos: qué significa exactamente X.
  4. Productos: qué indicadores, tabulados, bases o informes deben salir.
  5. Calidad requerida: desagregación, oportunidad, comparabilidad, precisión.
  6. Viabilidad: si ya existen datos, si una encuesta es necesaria, cuánto cuesta y qué carga impone.

Si esta fase queda mal resuelta, el error reaparece —más caro— al final: validez débil, cuestionarios inflados, estimaciones inútiles o productos que nadie usa.

Especificación de necesidades y validez

En el lenguaje del TSE, esta fase decide parte de la validez: la brecha entre el constructo y lo que terminamos midiendo.

Una encuesta puede tener muestra probabilística, buen terreno y procesamiento impecable, y aun así fallar si el concepto medido no corresponde a la necesidad que la originó.

Especificar mal el constructo es elegir mal desde el principio:

  • medir “bienestar” solo como satisfacción con la vida;
  • medir “trabajo” solo como empleo remunerado;
  • medir “discapacidad” solo como diagnóstico médico;
  • medir “satisfacción con el gobierno” sin distinguir desempeño, confianza, aprobación y expectativas.

Ningún tamaño muestral corrige un constructo equivocado.

La fase 1, paso a paso

Necesidad, alcance, financiamiento

El Handbook describe la fase de inicio como tres elementos que se solapan y rara vez son lineales:

  • Necesidad: identificar y clarificar la demanda de datos del stakeholder.
  • Alcance: diseñar una encuesta que responda a esa necesidad — decisiones de alto nivel (modo, largo del cuestionario, población, marco, tamaño muestral) y productos esperados.
  • Financiamiento: conseguir los recursos para implementar ese alcance.

Es un proceso no lineal:si el presupuesto no alcanza para estimaciones a nivel comunal, se recorta el alcance (muestra más chica, solo nivel nacional), y eso obliga a renegociar la necesidad con quien la pidió. Las tres conversaciones ocurren a la vez.

La misma fase, en el GSBPM

El GSBPM formaliza esa fase en seis subprocesos. El Handbook es la versión “de terreno” de lo mismo:

Subproceso GSBPM Pregunta central Elemento
1.1 Identificar necesidades ¿qué información falta o debe revisarse? Necesidad
1.2 Consultar y confirmar necesidades ¿quién necesita qué, cuándo, cómo y por qué? Necesidad
1.3 Establecer objetivos del producto ¿qué productos y con qué calidad? Alcance
1.4 Identificar conceptos ¿qué conceptos medir, según los usuarios? Alcance
1.5 Verificar disponibilidad de datos ¿ya existen datos suficientes y adecuados? Necesidad
1.6 Preparar el caso de negocio ¿se justifica producir o rediseñar? Financiamiento

Se presentan en orden, pero iteran: una consulta puede cambiar los conceptos; una revisión de fuentes puede hacer innecesaria toda la encuesta.

De dónde viene la necesidad

En una Oficina estadísitica nacional, una necesidad de datos casi siempre llega desde una de cuatro fuentes:

Fuente Ejemplo
La propia institución la oficina evalúa una ronda anterior y detecta que su medición quedó corta
Prioridades de gobierno un mandato legal, un plan nacional, un ministerio que necesita datos para diseñar política
Socios internacionales un nuevo estándar (OIT, ODS) que obliga a medir un fenómeno de otra forma
Sociedad civil organizaciones que exigen visibilizar un grupo o problema antes no medido

Identificar la necesidad no es solo preguntarle al usuario “qué quiere”, sino que requiere documentar la brecha de información: qué decisión se va a tomar, qué datos faltan hoy para tomarla y por qué los existentes no bastan.

Del concepto al producto

Dos subprocesos hacen el trabajo conceptual fino, y conviene no confundirlos:

  • 1.4 Identificar conceptos (fase 1): decide qué se entenderá por el fenómeno. ¿“Discapacidad” es diagnóstico, deficiencia, limitación funcional, dependencia o participación social?
  • 2.2 Diseñar variables (fase 2, próximas semanas): decide cómo convertir esa definición en preguntas, escalas y clasificaciones.

Y 1.3 Establecer objetivos del producto convierte la necesidad en entregables concretos: indicadores, dominios de estimación, tabulados, microdatos, periodicidad, oportunidad, precisión.

Aquí aparece la tensión que recorrerá todo el diseño: más dominios y más desagregación exigen muestras más grandes, instrumentos más largos o más presupuesto. Cada objetivo de producto tiene un costo.

¿Conviene hacerla?

Primero: revisar lo que ya existe

El Handbook propone un principio que hoy es casi obligatorio: “revisar primero” (review first).

Antes de aprobar una encuesta nueva, hay que verificar sistemáticamente si la necesidad puede cubrirse con lo que ya hay:

  • registros administrativos (salud, educación, tributarios);
  • encuestas anteriores o de otras instituciones que cubran el dominio;
  • datos privados, geoespaciales o digitales que puedan complementar.

Y preguntarse si los conceptos administrativos calzan con los estadísticos, y si hay continuidad, seguridad y calidad suficientes.

La respuesta muchas veces no es “hagamos una encuesta”, sino integrar fuentes, rediseñar una existente o agregar un módulo a una que ya está en terreno.

Ocho preguntas para decidir si proceder

El Handbook resume la decisión en ocho preguntas. La regla: se avanza solo si la respuesta es “sí” a las ocho.

  1. ¿La institución está obligada (por ley o mandato) a recoger estos datos?
  2. ¿Es necesaria una recolección nueva, en vez de usar datos existentes?
  3. ¿Es coherente con los Principios Fundamentales de las Estadísticas Oficiales?
  4. ¿Responde a prioridades críticas, nacionales o internacionales?
  5. ¿Cae dentro del mandato de la institución?
  6. ¿El financiamiento es suficiente y sostenible?
  7. ¿Es factible operativa y técnicamente en el plazo dado?
  8. ¿Puede hacerse sin dañar otras estadísticas del sistema (series, carga de respuesta)?

Un “no” en cualquiera no es el fin: obliga a reformular, pausar o declinar — y a comunicar por qué. Decir que no a tiempo también es trabajo metodológico.

La carga de respuesta también cuenta

La pregunta 8 esconde algo que se olvida fácil: cada encuesta nueva gasta un recurso común y agotable —la disposición de la población a responder.

  • Un módulo nuevo, por sí solo, rara vez cambia la actitud del público.
  • Pero el efecto acumulado de pedir cada vez más, a las mismas personas, erosiona la participación de todo el sistema estadístico.

Por eso el caso de negocio sopesa el valor de los datos nuevos contra su costo para respondientes y para el resto de las encuestas. La fatiga de encuesta de hoy afectará la no respuesta futura, una de las siete fuentes de error del TSE.

El caso de negocio cierra la fase

El subproceso 1.6 documenta todo y pide la aprobación. Un buen caso de negocio responde:

  • qué se hace hoy y qué problema tiene;
  • qué solución se propone y qué beneficios genera;
  • qué costos, riesgos y restricciones tiene;
  • qué carga impone a respondientes y productores;
  • qué recursos humanos, técnicos y legales requiere;
  • gobernanza, plazos, productos esperados y plan de sostenibilidad.

En términos prácticos, es el punto donde el proceso es aprobado o rechazado. Ser transparente sobre lo que aún no se sabe suele valer tanto como presentar lo que sí.

Stakeholders y tensiones

“Stakeholder” no es solo “usuario”

En el GSBPM los stakeholders incluyen usuarios, respondientes, proveedores y custodios de datos, y otros actores afectados. Cada uno quiere algo distinto:

Actor Qué tiende a querer
Ministerio mandante indicadores útiles para política y rendición de cuentas
Hacienda / finanzas costo controlado y plazos realistas
Instituto estadístico calidad, continuidad, comparabilidad, estándares
Expertos temáticos validez conceptual y comparabilidad internacional
Ejecutores de campo cuestionarios aplicables y protocolos claros
Respondientes menor carga, privacidad, preguntas comprensibles
Investigadores microdatos, metadatos, desagregaciones
Medios y público resultados oportunos y fáciles de interpretar

Las tensiones son parte del diseño

No todos los actores quieren lo mismo, y eso es parte normal del proceso:

  • Salud pide prevalencias finas por región; Hacienda pide menor costo.
  • Los expertos exigen comparabilidad internacional; el equipo de campo advierte que el cuestionario es demasiado largo.
  • Los investigadores piden microdatos detallados; la institución debe proteger la confidencialidad.

La especificación de necesidades no elimina estas tensiones. Las vuelve visibles y explícitas, para resolverlas con criterios —relevancia, validez, viabilidad, carga— en vez de por inercia o por la parte con más influencia sobre las decisiones.

Marcos internacionales

Por qué no partir de una hoja en blanco

Los grandes dominios sociales rara vez se especifican desde cero. Se recurre a marcos internacionales porque ofrecen, de una vez:

  • definiciones conceptuales ya discutidas y clasificaciones comparables;
  • indicadores validados y cuestionarios o módulos probados;
  • eficiencia (no reinventar cada dimensión) y legitimidad frente a usuarios técnicos y organismos internacionales.

Adoptar un marco no es copiarlo. Es traducirlo: decidir qué se mantiene, qué se adapta al contexto local y qué se documenta como diferencia.

Una selección útil para encuestas sociales

Dominio Marco(s) de referencia Qué aporta
Bienestar subjetivo OECD, Guidelines on Measuring Subjective Well-being distingue evaluación de vida, afecto y eudaimonía
Uso del tiempo CAUTAL (CEPAL), HETUS (Eurostat) clasificación para ordenar actividades y trabajo no remunerado
Niñez y hogares UNICEF MICS módulos e indicadores comparables sobre infancia y hogares
Ingresos Canberra Group; recomendaciones CIET/OIT criterios de ingreso del hogar, fuentes y agregación
Empleo OIT / CIET; CIUO-08 definiciones laborales, ocupaciones y educación
Pobreza multidimensional Alkire-Foster / MPI; adaptación nacional dimensiones, privaciones, cortes y agregación
Discapacidad CIF-OMS; WHO Model Disability Survey; Washington Group funcionamiento, limitaciones y comparabilidad

Criterios para elegir un marco

  1. Pertinencia: ¿el marco define el fenómeno que queremos medir?
  2. Comparabilidad: ¿necesitamos comparar con otros países, rondas o metas?
  3. Viabilidad: ¿cabe en el cuestionario y el modo de aplicación?
  4. Validación previa: ¿hay experiencia empírica con sus preguntas?
  5. Ajuste local: ¿requiere adaptación cultural, lingüística o legal?

Utilizar un marco internacional tambien tiene costos, puede imponer categorías que no calzan con el contexto, alargar el cuestionario, privilegiar la comparabilidad por sobre la relevancia nacional o estar pensado para otro modo. Debe decidirse qué adaptar, qué mantener y qué documentar.

Qué debería quedar documentado

Al cerrar la fase 1, una operación debería poder mostrar por escrito:

  • la necesidad de información y las decisiones que los datos informarán;
  • los stakeholders consultados;
  • la población objetivo preliminar y los conceptos principales;
  • los productos esperados;
  • las fuentes existentes revisadas, y la razón para hacer una encuesta nueva, rediseñar una o integrar fuentes;
  • las restricciones de costo, tiempo, ética y carga de respuesta.

Es el respaldo que permite, más adelante, evaluar si el diseño muestral, el cuestionario y el terreno tienen sentido.

Síntesis

Síntesis

  1. Una encuesta no nace de una pregunta pura, sino de una demanda de información que hay que traducir a objetivos estadísticos: población, concepto, dominio, precisión.
  2. La fase 1 del GSBPM organiza esa traducción —necesidad → alcance → financiamiento— en seis subprocesos que iteran entre sí.
  3. Es una decisión de calidad: aquí se juega la validez, antes del cuestionario, la muestra y el terreno. Un constructo mal elegido no se arregla después.
  4. Antes de levantar nada hay que revisar lo existente y considerar la pertinencia del nuevo proceso: a veces la respuesta correcta es no hacer la encuesta.

Próxima clase

Con la necesidad especificada, la próxima semana pasamos de qué se quiere saber a a quién se quiere representar — la fase 2 del GSBPM empieza por la muestra:

  • población objetivo y unidades de análisis;
  • marcos muestrales y cobertura;
  • subcobertura y sobrecobertura.

📖 Lecturas de esta semana: UNSD (2026), Handbook of Surveys on Households and Individuals, cap. 2 (“Survey Needs Assessment and Initiation”); UNECE (2025), GSBPM v5.2, fase 1 (“Specify Needs”).