Encuestas Sociales para Contextos Diversos
viernes 11 de septiembre de 2026
Antes de seguir, recuperemos las dos decisiones que estructuran cualquier diseño muestral complejo. Van en direcciones opuestas y responden a problemas distintos.
| Estratificar | Conglomerar | |
|---|---|---|
| Qué se hace | dividir el marco en grupos y muestrear en cada uno | seleccionar conglomerados y entrevistar dentro de ellos |
| Por qué | asegurar todos los grupos y estimar en cada uno | concentrar el terreno y abaratar el desplazamiento |
| Qué exige | información auxiliar en el marco | un marco de áreas o listas agrupadas |
| Efecto en la varianza | puede reducirla | la aumenta si las unidades se parecen |
Casi todas las encuestas de hogares usan las dos a la vez.
La razón es que las personas de un mismo conglomerado se parecen entre sí: comparten barrio, servicios, nivel socioeconómico. Esa similitud se mide con la correlación intraclase \(\rho\).
Cuando \(\rho > 0\), cada entrevista adicional dentro del mismo conglomerado aporta menos información nueva que una entrevista en un lugar distinto. Con conglomerados de tamaño parecido, el costo se aproxima así:
\[\text{deff} = 1 + \rho\,(b - 1)\]
donde \(b\) es el número de entrevistas por conglomerado.
Con \(\rho = 0{,}05\), entrevistar 10 viviendas por UPM da un deff de 1,45; entrevistar 20 lo sube a 1,95. Más entrevistas en menos lugares sale más barato en terreno y más caro en precisión. Dónde conviene pararse en ese intercambio depende de \(\rho\) y de los costos relativos de cada UPM y de cada entrevista.
El efecto diseño compara la varianza real de una estimación bajo el diseño complejo con la que tendría bajo un MAS del mismo tamaño:
\[\text{deff} = \frac{V_{\text{diseño complejo}}}{V_{\text{MAS}}}\]
Dos lecturas equivalentes:
En él se acumulan los efectos de todo lo visto: conglomeración, estratificación y ponderadores desiguales. Por eso es un resumen de la eficiencia de un diseño.
El deff observado es el neto de dos decisiones que tienen efectos diferentes sobre la varianza. Ya vimos que conglomerar siempre la aumenta cuando \(\rho > 0\). Con la estratificación el efecto es ambiguo:
Un error frecuente: hablar de “el” efecto diseño de una encuesta. El deff depende de \(\rho\), y \(\rho\) cambia según la variable:
Seis manzanas, ocho hogares encuestados en cada una. Los puntos son hogares; la línea, el promedio de la manzana.
Con la misma muestra y el mismo diseño, el costo en precisión es casi cuatro veces mayor en un caso que en el otro. Lo que cambia es la variable: el ingreso se parece al escenario de la izquierda, y el sexo o la edad, al de la derecha.
Para la tasa de pobreza por ingresos, calculada sobre la base de personas:
| deff nacional | rango regional | |
|---|---|---|
| Casen 2022 (parámetro usado para diseñar la 2024) | 6,8 | 4,5 a 14,6 |
| Casen 2024 (estimado con los microdatos publicados) | 6,2 | 3,9 a 9,6 |
Las 218.260 personas de la Casen 2024 rinden, para estimar pobreza, como un muestreo aleatorio simple de unas 35.000 personas.
Y esa cifra se puede contrastar con el propio diseño. El INE dimensionó la muestra para alcanzar la precisión de un MAS de 35.821 personas: el tamaño efectivamente logrado coincide casi exactamente con el que se había propuesto. El deff es un parámetro con el que se dimensiona la muestra desde el principio del diseño.
Al revisar los efectos de diseño que reporta la documentación de una encuesta, conviene establecer cuatro cosas:
¿Cómo se llega a “74.668 viviendas”? La metodología que el INE usa para la Casen sigue una cadena de ajustes que ustedes ya pueden leer completa:
En la Casen 2024, la cadena termina así:
Cada número de la cadena viene de un dato empírico de la ronda anterior: los diseños se alimentan del campo pasado. Una encuesta nueva, sin rondas previas, debe buscar esos parámetros en otra fuente, como hizo el estudio de marcos de la ENA, que los tomó de la Casen 2022.
Cada caso de la muestra entra al análisis con un peso: el número de unidades de la población que ese caso representa. Cuando la suma de los pesos reproduce el total de la población, se habla de factor de expansión, porque la muestra se expande al tamaño poblacional.
El factor publicado no sale directo del diseño. Entre la selección y la base final hay una secuencia de ajustes, cada uno con su propósito:
| Paso | Qué corrige |
|---|---|
| 1. Ponderador base | las probabilidades desiguales de selección del diseño |
| 2. Elegibilidad | unidades del marco que no pertenecían a la población objetivo |
| 3. No contacto | unidades elegibles a las que nunca se logró llegar |
| 4. No respuesta | unidades contactadas que no participaron |
| 5. Suavizamiento | pesos extremos que inflan la varianza |
| 6. Calibración | desajuste con totales poblacionales conocidos |
| 7. Redondeo | factores no enteros, cuando se requiere |
Cuál de los siete pasos se aplica depende del diseño de la encuesta y de lo que ocurrió en terreno:
Lo común a todas es el orden: los ajustes se aplican en cadena, cada uno sobre el resultado del anterior. Por eso la documentación de una encuesta describe una secuencia, y no una lista de correcciones sueltas.
El punto de partida es el inverso de la probabilidad de selección de cada unidad:
\[w_i = \frac{1}{\pi_i}\]
Si una vivienda tenía una posibilidad en 500 de ser seleccionada, representa a 500 viviendas como la suya.
Este ponderador se deduce enteramente del diseño: se conoce antes de salir a terreno, porque depende de decisiones ya tomadas — estratos, etapas, probabilidad proporcional al tamaño, sobremuestreo. Todo lo que viene después corrige aquello que el terreno agregó.
Los tres pasos corrigen el mismo tipo de problema: unidades seleccionadas que no entregaron dato. La lógica común es redistribuir el peso de las unidades ausentes entre las presentes que se les parecen.
Ajuste simple por celdas. Las unidades se agrupan según una variable disponible en el marco, como el estrato, la región o el área, y dentro de cada celda el peso de las que no respondieron se reparte entre las que sí. Es transparente y fácil de documentar, pero solo aprovecha la variable con que se construyeron las celdas.
La alternativa es estimar con un modelo la probabilidad de responder de cada unidad, a partir de varias variables simultáneamente. Después las unidades se agrupan por nivel de propensión —en deciles o veintiles, por ejemplo— y el ajuste se aplica dentro de cada grupo.
Su ventaja es poder usar toda la información auxiliar disponible a la vez, incluidas variables del propio operativo de terreno, y no solo la variable de agrupación.
Ambos procedimientos descansan en el mismo supuesto: que dentro de cada celda o grupo, quienes respondieron se parecen a quienes no respondieron. Ese supuesto no se puede verificar con los datos de la propia encuesta.
Los ajustes anteriores pueden dejar pesos muy grandes, cuando una unidad queda representando a muchas que no respondieron. Esos pesos extremos aumentan la varianza de las estimaciones.
El suavizamiento los acota: los factores atípicos se recortan o se contraen hacia el promedio, de modo que el rango se estreche.
El intercambio es explícito: se acepta algo de sesgo a cambio de estimaciones más estables. Por eso el paso solo se aplica cuando el diagnóstico muestra pesos atípicos, y no de rutina.
Calibración. Es el último ajuste sustantivo: modifica los factores para que reproduzcan totales poblacionales conocidos, como la población por región, sexo y tramo de edad, tomados de proyecciones o de registros administrativos. Dos procedimientos habituales son la postestratificación, que ajusta a los totales de celdas cruzadas, y el raking, que ajusta de forma iterativa a los márgenes de varias variables a la vez.
Lo que la calibración aporta es coherencia con las cifras poblacionales de referencia y, en la medida en que las variables de calibración se asocien con lo que se mide, una reducción del sesgo de cobertura y de no respuesta.
Redondeo. Paso final y menor: cuando la base se entrega con factores enteros, se redondea sin alterar los totales.
La cuarta ronda de la ELPI (2024) sigue a los mismos niños y niñas desde 2010, y permite ver la cadena aplicada a un panel.
Que la edad del encuestador prediga el contacto muestra algo que la unidad 4 desarrollará: la no respuesta es un resultado del proceso de terreno, y no solo un atributo del respondente.
La población de referencia son los nacidos entre enero de 2006 y agosto de 2009 que siguen vivos al momento del cálculo. En un panel de catorce años, la mortalidad de la cohorte forma parte del marco de calibración.
La Casen recorre la secuencia con decisiones propias, porque su diseño y sus problemas de campo son otros. Los pasos que aplica son:
Sin ponderar: la Casen sobremuestrea las regiones pequeñas para poder estimarlas. Sin factores de expansión, Aysén y Magallanes pesan varias veces su peso real, y cualquier variable asociada al territorio sale distorsionada a nivel nacional.
Ponderar también tiene precio:
Última pieza del cierre: el margen de error de una encuesta compleja no sale de la fórmula del MAS. Estimar la varianza exige incorporar estratos, conglomerados y pesos:
survey / srvyr en R, o los comandos svy de Stata;Más adelante en el curso aprenderemos a usar estas herramientas sobre microdatos reales. Por ahora basta con entender por qué esas tres columnas existen y qué se pierde al ignorarlas.
La próxima semana abrimos la Unidad 3 y cambiamos de rama del TSE: de la representación a la medición:
📌 La pauta del proyecto grupal ya está disponible en la página del curso. La Entrega 1 vence el viernes 25 de septiembre.
📖 Lecturas de esta semana: Groves et al. (2009), cap. 4 (secciones de estratificación, conglomerados y complicaciones en la práctica); UNSD (2026), Handbook, cap. 5 (sección 5.4, “Sampling”).
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