🗓️ Semana 07
Métodos de pretesteo · Taller: QAS-99 y entrevista cognitiva

Encuestas Sociales para Contextos Diversos

viernes 09 de octubre de 2026

Mirar una pregunta no basta

Un ejercicio para partir

La clase pasada cerramos con criterios para escribir buenas preguntas. Apliquémoslos a esta, que es hipotética: imaginen que llega en el borrador de un cuestionario.

“En los últimos meses, ¿con qué frecuencia ha utilizado los servicios de salud de su comuna y qué tan conforme ha quedado con la atención?”

Muy conforme · Conforme · Poco conforme


Tómense dos minutos: ¿qué problemas le ven?

Lo que probablemente encontraron

Varios problemas, y probablemente no los mismos que su compañero de al lado:

  • ¿“los últimos meses” son cuántos?
  • ¿qué cuenta como “servicios de salud”?
  • ¿son dos preguntas en una?
  • ¿dónde responde quien no se ha atendido?
  • ¿las categorías responden a la frecuencia o solo a la conformidad?


Ese desacuerdo es el punto de hoy: mirar una pregunta no basta para saber si funciona. Incluso los expertos discrepan sobre qué está mal y cuánto importa. Hoy vemos los métodos que permiten pasar de la opinión a la evidencia, antes de que la pregunta llegue a terreno.

Tres estándares

Groves organiza la evaluación de preguntas en torno a tres estándares distintos:

  • Contenido: ¿la pregunta pide la información correcta, la que el análisis necesita?
  • Cognitivo: ¿los respondentes la entienden todos igual y como el diseñador quería, tienen la información y pueden y quieren formular una respuesta?
  • Usabilidad: ¿respondentes y entrevistadores pueden completar el cuestionario con facilidad, tal como fue diseñado?

Una pregunta puede fallar en cualquiera de los tres. Cada método de hoy sirve mejor a unos estándares que a otros.

Cinco métodos de evaluación

Métodos de evaluación

Groves distingue cinco familias de métodos para evaluar preguntas antes del terreno:

  1. Revisión de expertos: especialistas leen el borrador y marcan problemas.
  2. Grupos focales: conversación guiada con miembros de la población, antes de redactar.
  3. Entrevistas cognitivas: se aplica el borrador a una persona a la vez y se indaga cómo llegó a su respuesta.
  4. Pretest de campo: un ensayo en pequeño de la recolección, a veces con codificación de conducta.
  5. Experimentos de formulación: submuestras aleatorias reciben versiones distintas de la pregunta.


Responden preguntas distintas, en momentos distintos y a costos distintos.

Revisión de expertos

Personas con experiencia leen el borrador y marcan problemas. Dos perfiles revisan cosas distintas:

  • expertos temáticos: ¿las preguntas capturan los conceptos que el estudio necesita? (contenido);
  • expertos en cuestionarios: redacción, alternativas de respuesta, orden e instrucciones (cognitivo y usabilidad).

En la comparación clásica de métodos (Presser y Blair, 1994), los paneles de expertos identificaron en promedio unos 160 problemas, frente a cerca de 90 de los demás métodos, y fueron el método más eficiente en costo.

Límites: es subjetiva, y marca muchos problemas que quizás no afectan los datos. Su mejor uso es temprano: filtrar el borrador y decidir qué preguntas llevar a pruebas con respondentes.

Grupos focales

Conversación guiada por un moderador con 6 a 10 miembros de la población objetivo. Su lugar natural es antes de redactar el cuestionario:

  • qué sabe y qué no sabe la población sobre el tema, y cómo organiza ese conocimiento;
  • qué términos usa espontáneamente, la materia prima para redactar preguntas que se entiendan;
  • qué rango de experiencias tendrán que cubrir las alternativas de respuesta.


Límites: no sirve para evaluar la redacción de preguntas específicas ni para ver cómo una persona llega a su respuesta; sus resultados son cualitativos y difíciles de replicar.

Entrevistas cognitivas

Un entrevistador aplica las preguntas en borrador a una persona a la vez e indaga cómo las entendió y cómo construyó su respuesta.


Es el método más directo para observar el proceso de respuesta que vimos la clase pasada, y por eso el que mejor sirve al estándar cognitivo. En el estudio de Presser y Blair, las entrevistas cognitivas encontraron sobre todo problemas de comprensión, y ninguno de administración por parte del entrevistador.

Pretest de campo

El pretest es un ensayo en pequeño de la recolección: algunas decenas de entrevistas con procedimientos lo más parecidos posible a los del estudio real. Evalúa la usabilidad del instrumento completo, con tres tipos de evidencia:

  1. el debriefing de los entrevistadores: qué preguntas costaron y dónde se trabó;
  2. la tabulación de los datos: no respuesta por ítem, valores fuera de rango, ítems sin variación;
  3. la codificación de conducta: con las entrevistas grabadas, se registra si el entrevistador leyó la pregunta tal como estaba escrita, o si el respondente interrumpió o pidió aclaración.

La codificación de conducta es replicable: dos equipos que probaron las mismas preguntas obtuvieron tasas de problemas que correlacionaron entre 0,75 y 0,90. Su límite es que detecta que algo falla, más que por qué.

Experimentos de formulación

El único método que estima el efecto de una decisión de redacción: submuestras aleatorias reciben versiones distintas de la pregunta y se comparan los resultados (split-ballot).

“Los días que bebe alcohol, ¿cuántos tragos toma habitualmente: uno, dos, o tres o más?”

“…¿uno o dos, tres o cuatro, cinco o seis, o siete o más?”

Quienes recibieron la segunda versión reportaron más tragos con mucha mayor frecuencia (Sudman y Bradburn, 1982).

Su límite: demuestra que las versiones producen respuestas distintas, pero no dice cuál es mejor. Para eso hace falta un criterio externo. Es además el método más caro, y se reserva para decisiones grandes, como cambiar una serie.

Qué detecta cada método

Método Estándar al que sirve Momento Costo
Revisión de expertos Los tres, sobre todo contenido Sobre el borrador Bajo
Grupos focales Contenido y vocabulario Antes de redactar Bajo a medio
Entrevistas cognitivas Cognitivo Sobre el borrador Medio
Pretest y codificación de conducta Usabilidad Instrumento casi final Medio a alto
Experimentos de formulación Efecto de la redacción Decisiones específicas Alto

Los métodos encuentran problemas en parte distintos, así que no son intercambiables: los estudios serios los encadenan, de los grupos focales a la revisión de expertos, las entrevistas cognitivas y el pretest.

El techo del pretesteo

Estos métodos detectan problemas, pero no cuantifican su efecto sobre el dato final. Saber que una pregunta es ambigua no dice cuánto sesgo introduce.


Para eso hay que evaluar con datos ya recolectados:

  • validez y sesgo: comparar las respuestas con un criterio externo, como registros administrativos (los estudios clásicos contrastaron reportes de hospitalización con las fichas de los hospitales);
  • confiabilidad: repetir la medición, reentrevistando a una submuestra o usando varios ítems del mismo constructo.


Para el proyecto: al analizar el instrumento de su encuesta, la pregunta no es solo si está bien redactado, sino qué evidencia de evaluación reporta la documentación.

La entrevista cognitiva en detalle

Qué busca una entrevista cognitiva

En una entrevista de encuesta interesa la respuesta. En una entrevista cognitiva interesa cómo se llegó a ella.


  • Se entrevista a personas de la población objetivo, una a la vez, en sesiones largas y fuera de la situación real de encuesta.
  • Se aplica la pregunta en borrador tal como se aplicaría en terreno.
  • Después, o durante, se indaga en lo que ocurrió en cada etapa: qué entendió, qué recordó, cómo armó la respuesta, por qué eligió esa alternativa.


El resultado no es una estimación: es evidencia sobre si la pregunta funciona como el diseñador cree, y si no, en qué etapa falla.

Seis procedimientos

Groves agrupa bajo “entrevista cognitiva” varios procedimientos, que se combinan:

Procedimiento Qué se le pide al respondente
Pensar en voz alta concurrente Verbalizar lo que piensa mientras responde
Pensar en voz alta retrospectivo Contar cómo llegó a la respuesta, después
Calificación de confianza Evaluar qué tan seguro está de su respuesta
Parafraseo Repetir la pregunta con sus propias palabras
Definiciones Definir los términos clave de la pregunta
Sondeos Responder preguntas de seguimiento sobre cómo respondió

Pensar en voz alta o sondear

Pensar en voz alta. El entrevistador interviene poco, así que influye poco en lo que se observa. Pero es exigente: a muchas personas les cuesta verbalizar su razonamiento, y el material que produce es abundante y poco enfocado.


Sondeos. El entrevistador hace preguntas dirigidas a lo que quiere averiguar. Son más fáciles para el respondente y producen información enfocada en las dudas del diseño. El riesgo es que el entrevistador sugiera respuestas, o que solo encuentre lo que fue a buscar.


En la práctica se combinan: una consigna general de contar en voz alta, y sondeos sobre los puntos que el equipo quiere poner a prueba.

¿Durante o después?

Sondeo concurrente: se indaga justo después de cada pregunta. El razonamiento está fresco, pero la entrevista se interrumpe una y otra vez, y deja de parecerse a una entrevista real.


Sondeo retrospectivo: se aplica el cuestionario completo y se indaga al final. Conserva el flujo real, útil para evaluar la usabilidad o un cuestionario autoadministrado, pero depende de que el respondente recuerde cómo razonó varias preguntas atrás.


La elección depende de lo que se quiere observar: para problemas de comprensión de una pregunta específica conviene el concurrente; para el comportamiento del instrumento completo, el retrospectivo.

Sondeos según la etapa que se quiere indagar

Etapa Ejemplos de sondeo
Comprensión “¿Qué entendió por ‘servicios de salud’?” · “¿Me podría decir la pregunta con sus palabras?”
Recuperación “¿Qué período consideró?” · “¿Cómo recordó esas consultas?”
Estimación y juicio “¿Cómo llegó a ese número?” · “¿Qué tan seguro está de su respuesta?”
Reporte “¿Entre qué alternativas dudó?” · “¿Hubo algo que prefirió no decir?”

Los sondeos generales (“¿cómo llegó a su respuesta?”, “¿le resultó fácil o difícil?”) sirven para abrir, pero no reemplazan a los específicos.

Sondeos planificados y espontáneos

Planificados: se escriben antes de la entrevista, a partir de lo que el equipo sospecha que puede fallar. Garantizan que todas las entrevistas indaguen lo mismo y que los resultados se puedan comparar.


Espontáneos: surgen durante la entrevista, cuando el respondente duda, contesta algo inesperado o da una respuesta incompatible con otra anterior. Capturan los problemas que nadie anticipó.


Un buen protocolo tiene los dos: sondeos planificados por escrito, y espacio para que el entrevistador siga lo que aparezca.

De la hipótesis al sondeo

Cada sondeo planificado responde a una hipótesis: algo que el equipo sospecha que puede fallar. Con la pregunta de empleo de la Casen que vimos la clase pasada:

“La semana pasada, ¿trabajó al menos una hora, sin considerar los quehaceres del hogar?”

Hipótesis Sondeo Qué la confirmaría
“Trabajar” se interpreta distinto en los casos límite “¿Qué actividades incluyó al pensar en ‘trabajar’?” Personas con la misma actividad la incluyen o excluyen según quién responda
“La semana pasada” no designa los mismos días “¿A qué días se refería cuando le dije ‘la semana pasada’?” Unos piensan en lunes a domingo y otros en los últimos siete días

Cómo se ve un protocolo

Para cada pregunta que se pone a prueba, el protocolo especifica:

  1. la pregunta tal como se aplica, con sus alternativas e instrucciones;
  2. la hipótesis o el foco de indagación: qué se sospecha que puede fallar, en qué etapa, y qué se observaría si ocurre;
  3. el momento: sondeo concurrente o retrospectivo;
  4. los sondeos planificados, en el orden en que se aplicarán;
  5. el perfil de participantes: las poblaciones en que las hipótesis deben contrastarse.

Cómo se leen los resultados

  • Las rondas son pequeñas: decenas de entrevistas, no cientos. Lo que importa no es cuántos tuvieron un problema, sino qué problemas aparecen y en qué tipo de persona.
  • Se trabaja en rondas: probar, corregir la pregunta y volver a probar la versión nueva.
  • Los resultados se reportan pregunta por pregunta, con la evidencia que respalda cada recomendación.


Límites: son muestras de voluntarios, sin generalización estadística; los resultados dependen en parte de cómo indaga cada entrevistador; y no dice cuánto sesgo produce el problema en la encuesta real.

Dos casos chilenos

Las etapas no fallan igual en toda población

Casi toda la evidencia sobre el proceso de respuesta viene de adultos. Cuando cambia el respondente, cambia el mapa de fallas.

El caso chileno: la EANNA 2023, con que el MDSF, junto al Ministerio del Trabajo, la OIT y UNICEF, estima el trabajo infantil y adolescente.

Pregunta por actividades realizadas “durante la semana pasada, entre el último lunes y el último domingo”.

Es la misma ventana de referencia de la pregunta de empleo de la Casen, aquí incluso con la definición de semana explicitada en el enunciado.

EANNA: qué mostró la prueba cognitiva

Las pruebas cualitativas del cuestionario (44 entrevistas cognitivas) mostraron que en el tramo de 5 a 8 años esa referencia falla gravemente:

  • gran parte no logra definir “una semana” ni “la semana pasada”: las respuestas van de «siete días atrás» a «un día entero»;
  • leer la definición en voz alta no mejoró la comprensión, y un calendario ayudó solo a los mayores del tramo;
  • sin ventana temporal firme, la recuperación deriva a lo habitual: reportan lo que suelen hacer.

El estudio recomendó descartar esa referencia en ese tramo, o cambiar el formato: “¿alguna vez…?” y luego “¿cuándo fue la última vez?”.

El proceso de respuesta no es universal.

EANNA: cómo se llegó a ese hallazgo

  1. Revisión de escritorio primero: el equipo de MIDE UC evaluó las preguntas candidatas con cinco de los ocho pasos del QAS-99 (claridad, supuestos, conocimiento y memoria, sensibilidad, categorías), el formulario que usarán hoy en el taller, para decidir qué someter a prueba y diseñar los sondeos.
  2. Después, 44 entrevistas cognitivas con sondeo concurrente y protocolo escrito: qué lee textual el entrevistador y qué sondeos siguen a cada pregunta.
  3. Una muestra pensada para que el problema apareciera: segmentada por edad (5 a 8, 9 a 13 y 14 a 17 años), sexo y condición de trabajo.


Es la secuencia completa de hoy: revisión sistematizada para formular hipótesis, y entrevistas cognitivas para ponerlas a prueba con quienes iban a responder.

ELPI: una recomendación por etapa

En la cuarta ronda de la ELPI, el Centro de Microdatos de la U. de Chile aplicó 50 entrevistas cognitivas a responsables principales y adolescentes. Tres de sus recomendaciones:

  • Comprensión: “régimen de cuidado personal compartido” confundía a parte de los entrevistados; el término que la gente conoce es “tuición compartida”.
  • Estimación: “¿a qué hora se despierta el o la adolescente?” resultaba fácil en período escolar, pero la hora varía, y más en vacaciones; se propuso preguntar “en promedio” y usar rangos horarios.
  • Límites del reporte por terceros: las horas de pantalla del hijo resultaron difíciles de estimar para cuidadores que no están todo el día en el hogar.

Las recomendaciones alimentaron además la capacitación de los encuestadores y dejaron marcado qué volver a probar en el piloto.

Síntesis

Síntesis

  • Mirar una pregunta no basta: la evaluación debe pasar de la opinión a la evidencia, y toda pregunta debe cumplir tres estándares: contenido, cognitivo y usabilidad.
  • Hay cinco familias de métodos, que detectan problemas distintos y se encadenan: expertos, grupos focales, entrevistas cognitivas, pretest con codificación de conducta y experimentos de formulación.
  • La entrevista cognitiva observa el proceso de respuesta. Se diseña a partir de hipótesis, con sondeos neutrales y planificados según la etapa que se quiere indagar, y en las poblaciones donde esas hipótesis deben contrastarse.
  • El pretesteo detecta problemas pero no cuantifica su efecto; para eso hay que evaluar con datos ya recolectados.

Taller: QAS-99 y entrevista cognitiva

La revisión sistematizada: el QAS-99

El QAS-99 (Willis y Lessler, 1999) obliga a revisar cada pregunta de forma sistemática, en 8 pasos:

Paso Qué revisa
1. Lectura ¿El entrevistador puede leerla igual a todos?
2. Instrucciones ¿Introducciones y explicaciones claras y consistentes?
3. Claridad Redacción, términos técnicos, vaguedad, período de referencia
4. Supuestos Supuestos indebidos, conducta asumida constante, pregunta doble
5. Conocimiento y memoria ¿El respondente sabe, recuerda, puede calcular?
6. Sensibilidad y sesgo Contenido o redacción sensible, respuesta socialmente aceptable
7. Categorías de respuesta Desajuste, traslape, categorías faltantes, orden ilógico
8. Otros Lo que no cayó en los pasos anteriores

Qué esperar del QAS

Aplicado con rigor, el QAS encuentra problemas en casi todas las preguntas, porque la pregunta perfecta no existe. Eso cambia cómo se lee el resultado:

  • lo importante es detectar el problema, no su código exacto: si un problema calza en dos códigos, basta con registrarlo en uno y describirlo bien;
  • los problemas difieren en gravedad: algunos vuelven la pregunta mejorable y otros vuelven inútil la información;
  • que una pregunta tenga problemas no significa no hacerla, sino conocer sus límites.


Y muchos de los problemas que marca son hipótesis: el QAS los sospecha, pero solo una prueba con respondentes puede confirmarlos. Ese es el puente entre las dos partes de la tarea.

El taller

En parejas, sobre preguntas reales de cuestionarios chilenos, con el formulario y el set de la pauta de la tarea:

  1. Todas las parejas trabajan con el mismo set de tres preguntas, de la Encuesta de Bienestar Social y la Encuesta Nacional de Juventudes, con su contexto completo: enunciado, alternativas, instrucciones, filtros y modo de aplicación.
  2. Para cada pregunta, recorran los 8 pasos del formulario y anoten por escrito cada problema que marquen. Ante la duda, marquen.
  3. Al terminar, identifiquen qué problemas se pueden documentar desde el escritorio y cuáles requerirían una prueba con respondentes.

Tiempo de trabajo: unos 45 minutos.

Tarea 2

En parejas. Pondera 5%. Se entrega el miércoles 14 de octubre, hasta las 23:59, por Canvas.

a) Aplicación del QAS-99 al set de tres preguntas trabajado en el taller, con una síntesis de los problemas más relevantes y su gravedad.

b) Pauta de entrevista cognitiva para dos preguntas del set: para cada una, la hipótesis o el foco de indagación, el momento del sondeo, los sondeos planificados y el perfil de los participantes.


Incluye la Declaración de uso de IA, en los mismos términos que el proyecto grupal. La pauta completa, con el formulario y los sets, está en Canvas.

Próxima clase

Control de lectura.