Encuestas Sociales para Contextos Diversos
viernes 23 de octubre de 2026
Con esta clase abrimos la Unidad 4. Ya vimos a quién preguntar y qué preguntar; ahora viene el encuentro entre la encuesta y las personas.
El modo de administración parece una decisión operativa: ¿visitamos a las personas, las llamamos o les enviamos un enlace?
Pero es una decisión de diseño que toca múltiples errores a la vez: cambia la cobertura, la no respuesta, la medición y los costos al mismo tiempo. Elegir un modo es elegir qué errores se aceptan a cambio de cuáles se reducen.
Groves advierte que hablar de “recolección” de datos es engañoso: sugiere que los datos ya existen y solo hay que juntarlos. Los datos de encuesta se producen en la entrevista, y el modo define las condiciones de esa producción.
Groves describe los métodos de recolección según cinco dimensiones:
Cuando dos modos producen resultados distintos, la explicación está en qué dimensión cambió, no en la etiqueta.

Un mismo operativo puede combinar posiciones: una entrevista presencial puede incluir un módulo autoadministrado para las preguntas sensibles.
| Encuesta | Modo | Entrevistador | Canal | Quién informa |
|---|---|---|---|---|
| Casen 2024 | Presencial (CAPI) | Sí, en el hogar | Auditivo con apoyo visual | Una persona informa por el hogar |
| II ENUT 2023 | Presencial (CAPI) | Sí, en el hogar | Auditivo con tarjetas | Cada persona por su tiempo |
| ELSOC | Presencial; telefónico en 2021 y mixto en 2022 | Sí | Auditivo | Cada persona por sí misma |
| Cadem Plaza Pública | Web sobre panel en línea | No | Visual | Cada persona por sí misma |
El modo de administración se define en conjunto con el marco muestral, el diseño de la muestra y el presupuesto.
La última columna de la tabla no es una de las cinco dimensiones del modo, pero se decide junto con él:
La Casen obtiene la información de todo el hogar con un solo informante. Gana cobertura del hogar a un costo menor, a cambio del error de reporte por terceros: quien responde puede no saber las horas que trabajó un hijo o los ingresos de otro integrante.
El modo y el marco muestral se eligen juntos: cada marco habilita unos modos y bloquea otros.
Cada modo deja fuera a un grupo distinto. Lo que importa, como vimos en la clase 4, no es solo cuántos quedan fuera, sino cuán distintos son:
Una distinción útil: quien tiene teléfono y no contesta números desconocidos sí está cubierto. Ese es un problema de no respuesta, no de cobertura.
El hallazgo más replicado al comparar modos es un orden de tasas de respuesta:
presencial > telefónico > autoadministrado
El mecanismo principal es el entrevistador como reclutador:
En un cuestionario autoadministrado, la persona ve las preguntas antes de decidir si participa.
Si la decisión de responder depende del tema, y el tema es justamente la variable de interés, la no respuesta deja de ser un problema de tasa y pasa a ser un problema de sesgo.
Una encuesta web sobre participación política puede atraer más a quienes participan. En una entrevista, la invitación puede describir el estudio en términos generales, y la persona decide antes de conocer las preguntas.
La no respuesta y sus ajustes tienen su propia clase más adelante.
Tourangeau y Smith (1996) asignaron al azar tres modos dentro de una misma encuesta presencial. Porcentaje que reportó haber consumido marihuana alguna vez, con el modo presencial como base 100:

Sin una persona escuchando, se reporta más lo sensible. Es el resultado que adelantamos en la clase 6: la autoadministración reduce la deseabilidad social.
El entrevistador no solo introduce problemas en la medición. También:
La presencia humana mejora la motivación y la completitud, a cambio de más deseabilidad social. Por eso muchas encuestas presenciales insertan módulos autoadministrados solo para las preguntas sensibles, como el módulo de consumo de sustancias de la INJUV que revisaron en la Tarea 2.
Hay efectos de modo que no dependen del entrevistador, sino del canal:
Una precisión importante: aquí hablamos solo del error de medición, es decir, de si la misma persona respondería distinto según el modo, manteniendo todo lo demás constante.
Para la mayoría de las preguntas no sensibles, modos comparables producen respuestas parecidas: presencial y telefónico, papel y web.
Las diferencias grandes y consistentes de medición se concentran en las preguntas sensibles, por la presencia del entrevistador, y en los efectos de orden, por el canal.
Eso no significa que el modo dé lo mismo: aunque la medición sea equivalente, el modo sigue cambiando quién queda cubierto y quién responde, y esas diferencias pueden ser grandes entre grupos.
Los costos no son una fuente de error, pero deciden más diseños que cualquier error:
| Presencial | Telefónico | Web | |
|---|---|---|---|
| Cobertura | La mejor para hogares | Buena, con exclusiones | Depende del acceso a internet |
| Respuesta | La más alta | Intermedia | La más baja |
| Preguntas sensibles | Más deseabilidad social | Más deseabilidad social | Menos deseabilidad social |
| Control de quién responde | Alto | Medio | Bajo |
| Costo por caso | Alto | Medio | Bajo |
Cada modo mejora unos errores a cambio de empeorar otros. Elegir un modo es decidir qué combinación de errores y costos es aceptable para los objetivos de la encuesta.
En los modos con entrevistador, la medición pasa por una persona. Esa persona puede introducir dos tipos de error:
Son los mismos dos componentes del TSE que vimos en la clase 2, ahora con el entrevistador como fuente.
Las respuestas pueden desplazarse hacia lo que el respondente cree compatible con quien lo entrevista. Pero solo cuando el tema activa esa característica.
En el estudio de Schuman y Converse, con entrevistadores afroamericanos y blancos asignados al azar a respondentes afroamericanos en Detroit, el 74% de las preguntas no mostró diferencias. Las que sí las mostraron fueron las preguntas de actitud sobre relaciones raciales.
Para el resto de los temas, los entrevistadores logran un contexto bastante neutral.
La experiencia del entrevistador no garantiza por sí sola mejores datos, y sus efectos pueden ir en direcciones opuestas.
En la encuesta estadounidense de consumo de drogas (NSDUH), los entrevistadores sin experiencia previa obtuvieron una prevalencia de consumo de drogas en la vida un 21% más alta que los experimentados.
Los entrevistadores con experiencia suelen lograr mejores tasas de respuesta, pero en algunos estudios se vuelven menos rigurosos al leer las preguntas tal como están escritas y al seguir los protocolos. Por eso la capacitación y la supervisión importan durante todo el terreno, y no solo al inicio.
Si un entrevistador influye en las respuestas que obtiene, sus entrevistas se parecen entre sí más de lo que se parecerían con otro entrevistador.
La lógica es la de los conglomerados de la clase 5:
deffent = 1 + ρent (m − 1)
donde ρent es la correlación entre las respuestas obtenidas por un mismo entrevistador y m es su carga de entrevistas.

Un ρ pequeño con cargas grandes hace mucho daño. Medirlo exige asignar los casos al azar entre entrevistadores: si cada uno trabaja su zona, su efecto se confunde con las diferencias entre zonas.
La respuesta clásica al error del entrevistador es la entrevista estandarizada. Groves identifica cinco prácticas:
La crítica a la estandarización es que leer las mismas palabras no garantiza los mismos significados. Aun así, sigue siendo el estándar, porque hace el proceso replicable.
La defensa más efectiva no está en la conducta del entrevistador, sino en el diseño de la pregunta.
Mientras más tiene que aclarar o sondear el entrevistador para obtener una respuesta adecuada, mayor es su efecto en esa pregunta.
Una pregunta que se entiende a la primera deja poco espacio para que el entrevistador importe. Por eso es relevante contar con las herramientas de revisión de la claridad de las preguntas que vimos la clase pasada, como el QAS y las entrevistas cognitivas.
Si ningún modo domina, la respuesta habitual es combinarlos. Tres lógicas:
Combinar modos no siempre mejora la respuesta: ofrecer la opción web en una encuesta postal, por ejemplo, no ha mostrado aumentarla. Lo que sí reduce es el costo.

Cada caso cuesta lo mínimo necesario para lograr la respuesta. Pero distintas personas terminan respondiendo por distintos modos, y eso tiene un precio.
Cuando distintas personas responden por distintos modos, una diferencia en los resultados puede deberse a que son personas distintas o a que el modo midió distinto.
Separar ambas cosas exige diseño:
La Casen presencial no podía salir a terreno. El diseño documentado tuvo dos etapas:
Es un diseño mixto secuencial nacido de una emergencia. Toca todas las columnas que vimos hoy: quién quedó cubierto, quién respondió, cómo se midió sin presencia física y, por lo tanto, qué tan comparable es con las rondas presenciales.
El Estudio Longitudinal Social de Chile se aplicaba en formato presencial con tablet. La pandemia obligó a cambiarlo:
Es el problema central de un panel que cambia de modo: cuando una respuesta cambia entre olas, ¿cambió la persona o cambió el modo?
Fuente: COES, Radiografía del Cambio Social en Chile 2016-2022, anexo técnico.
Un seguimiento semanal de opinión pública que opera en web, sobre un panel en línea con cuotas.
| Lo que gana | Lo que arriesga |
|---|---|
| Costo por caso cercano a cero | Cobertura: solo personas con internet |
| Resultados en pocos días | Autoselección de quienes entran al panel |
| Sin efecto del entrevistador | Diseño no probabilístico |
| Mejor reporte de lo sensible | Menor control de quién responde |
Es el extremo de la estructura de costos de la web: volumen y velocidad a cambio de cobertura y de inferencia probabilística.
En grupos del proyecto, unos 20 minutos, sobre la encuesta que están analizando:
Es la base de la sección “La recolección” de la Entrega 2.
La encuesta ya está en terreno y hay que seguirla:
Traigan computador con R y RStudio instalados.
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